Cuando se anunció el regreso de Michael Schumacher a la categoría reina del automovilismo, de despertó una gran expectativa. El que se convirtiera con sobrado mérito en leyenda viva de la Formula 1, al conquistar siete títulos mundiales. El alemán triunfó con Ferrari y su vuelta al ruedo (esta vez con Mercedes GP) prometía mucho.

Lamentablemente no fue así. El retorno del ‘Kaiser’ ha sido más bien decepcionante. Su joven compañero de escudería Nico Rosberg lo superó en el 20120, y todo indica que esta temporada será igual. El mítico piloto es consciente de su situación, y cree ser él mismo el problema de fondo. A pesar de que hace solo un mes consideraba casi un hecho el continuar en 2012, actualmente está evaluando el retirarse.
Así lo reflejan sus declaraciones al popular diario italiano Corriere dello Sport:
"Llegué a Mercedes con una tarea específica: no ganar a toda costa, sino hacer crecer este equipo. Estamos trabajando muy duro, el coche está en su segundo año y todavía tiene muchas áreas llenas de incertidumbres, pero crecerá. En todo caso, yo soy el problema. Es un hecho que estoy un poco más relajado de lo que estaba habitualmente, y se puede estimar que me resulta necesario concentrarme. No sé si mi forma de pensar es la adecuada para el equipo. Pronto voy a evaluar si debo continuar (en las carreras) o lo dejaré."

Por su parte, el director del equipo Ross Brawn, piensa que pueden cambiar la opinión de “Schumi” y convencerlo que siga con ellos:
"Fichamos a Schumacher para desarrollar el coche; él tiene un contrato por tres años y estamos muy contentos con él, pero si Schumacher no se siente a gusto, entonces tendremos que hablar. No se puede obligar a alguien a hacer algo que no quiere hacer. Estoy seguro de que al final podremos convencerlo para extender su contrato."