
Esta mañana un vídeo confirma, aparentemente, lo que muchos seguidores de la Fórmula 1 suponían, acusando a RedBull de engañar a Ferrari, utilizando una estrategia secreta de equipo, destinando a Webber al rol de escudo, permitiendo a Vettel lograr la victoria.
Aún así, Mateschitz, en una conferencia de prensa dada el 14 del presente mes, afirmó que no hubo preferencias entre los pilotos, ni estrategias de equipo, y que no se alteró la política de ‘igualdad’ de la compañía de los toros rojos.

La victoria del alemán, entonces, habría sido el producto de una cadena de sucesos azarosos, como el desperfecto en la llanta trasera derecha de Webber, las malas decisiones estratégicas de Ferrari al llamar prematuramente a los boxes, y la aparición de Vitaly Petrov, que le imposibilitó a Alonso lograr adelantar durante mas de 20 vueltas, entre otras cosas, que más que a suerte suenan a una elaborada táctica.
Además, en una reciente entrevista Webber se mostró decepcionado y molesto al contestar tajante “Sí”, cuando se le preguntó sobre su permanencia en la escudería de las bebidas energéticas. Al respecto, Mateschitz declaró que comprende el disgusto del australiano, pues, como todos, él también quería un puesto en el podio, pero que, pese a lo sucedido, el equipo continuará unido.