Un periodo de para ha llegado a la Fórmula 1. Todos los involucrados con el “gran circo” deberán de tomar vacaciones forzosas, lo que implica que ninguna escudería puede realizar trabajos en pos de mejorar el desempeño de sus monoplazas con miras a las próximas competencias. La medida tiene como objetivo reducir los costos del campeonato, tanto para organizadores como para participantes y fue tomada de manera consensuada por todos los equipos. Las vacaciones tendrán un tiempo de duración de dos semanas (del 8 al 22 de agosto).
Pero no todos están contentos con el pequeño descanso impuesto por la FIA. Lewis Hamilton ha dejado en claro que preferiría seguir trabajando en el desarrollo de su MP4-25. "Si no hubiera un parón vacacional me iría directamente a la fábrica".
El parón perjudica en cierta forma la evolución de los monoplazas, y mucho más ahora que parecía que todos se empezaban a poner a punto para un final de temporada de infarto. Norbert Haug, de Mercedes coinciden con este pensar y asegura que "cuando estás en una fase de evolución, no quieres ser interrumpido”.