
La escudería francesa, Renault, se está tomando las cosas con calma, y ha confirmado que tendrá la oportunidad de probar el F-Duct en el GP de Bélgica, es decir dentro de un poco menos de un mes.
Está claro que Renault requiere con urgencia de una versión instalada, dado que prácticamente todos los equipos que se encuentran por delante de ella la llevan en sus monoplazas. Pero Boullier ha decidido esperar hasta la prueba del circuito de Spa-Francorchamps debido a los trabajos que requiere preparar una versión personalizada.
Alan Permane cree que la decisión de Renault de trabajar primero en otras mejoras para sus monoplazas fue la más acertada, pues la inclusión pronta del F-Duct pudo haber traído más problemas que soluciones. Renault ocupa actualmente la quinta posición en el mundial de constructores, y esperan, a partir de Bélgica, luchar por la cuarta posición.
El ambiente en Renault es muy saludable para el equipo, tanto técnicos como pilotos parecen sentirse cómodos con la dirección de Éric Boullier, que sabiamente, ha optado por conseguir resultados a largo plazo en lugar de luchar por puntos sin guardar la más mínima estrategia a futuro.