
No todos están contentos con el regreso de Michael Schumacher a la máxima categoría del automovilismo, y es que los resultados no son los esperados. El káiser, lejos de brillar como en sus buenos tiempos, está superando cada etapa sin pena ni gloria.
Llegado a este punto, lo más sencillo es encontrar alguna excusa y la de Schumacher parece apuntar al uso de los neumáticos. El alemán aun no se acostumbra a los nuevos neumáticos y los resultados son tangibles. Su participación en las etapas de clasificación no se traduce en posiciones alentadoras que le permitan disputar por lo menos el Q3 durante la carrera; es más, sus resultados son casi lamentables, el GP de Europa quedará registrado como el peor resultado del piloto en toda su historia en el Fórmula 1, toda una tragedia.
Las mejoras implementadas en el coche de Mercedes tampoco han conseguido cambiar la situación. Sin embargo Ross Brawn mantiene la calma y asegura que estás se dejarán notar en el futuro. A estas alturas ya nada es seguro, y el futuro del “siete veces campeón del mundo” parecer ser de lo más oscuro.