Hasta el momento, el campeonato de Fórmula 1 no ha sido de lo más productivo para Mercedes GP. La escudería alemana ha tenía muchos problemas para hacer frente a cada uno de los retos que se le atravesaban. Sin embargo, el trabajo duro y las ganas de alcanzar la gloria han sido más que suficientes para impulsar a sus técnicos a mejorar la tecnología de sus monoplazas y generar así mayores posibilidades para sus pilotos de llegar en los primeros lugares.
El Gran Premio de España ha sido sólo el inicio, en el circuito de Catalunya ya se podía apreciar los cambios en los monoplazas grises, un chasis XXL y una nueva toma de aire eran las mejoras que podrían cambiar el futuro de las flechas plateadas. Sin embargo, el destino tenía otro camino planeado y ni Schumacher ni Rosberg pudieron remontar posiciones más altas en la clasificación final.
Pero este no será el único intento de Mercedes por mejorar su situación en la temporada de Fórmula. La escudería alemana tiene planeado realizar importantes modificaciones para el GP de Turquía, con el objetivo de demostrar el verdadero potencial de los MGP W01.
Ross Brawn asegura que su equipo tendrá grandes problemas adecuándose a las nuevas características del coche, pero la transición valdrá la pena.
