Una de las principales polémicas que ha dejado el Gran Premio de Mónaco ha sido el sospechoso adelantamiento de Michael Schumacher sobre Fernando Alonso. Aún cuando la carrera había llegado a su fin, nadie estaba seguro de si la maniobra había sido completamente legal y la interpretación del reglamento únicamente llegaba a más contradicciones.
Finalmente, y luego de varias horas reunidos, los comisarios de la competencia han llegado a la conclusión de que Schumacher infringió una falta sobre el reglamento. Es más, el alemán fue sancionado con 20 segundos de imposición, por lo que pierde el sexto lugar a favor de Fernando Alonso y queda relegado a la duodécimo posición.
En fin, la regla que Schumacher quebró se encuentra en el artículo 40.13, que indica que si el coche de seguridad sale a la pista durante la última vuelta de la carrera ningún piloto puede realizar adelantamientos hasta cruzar la bandera a cuadros. En resumen, con el safety car en la última vuelta no se permite ningún adelantamiento.
El reglamento parece ser estricto en este sentido y esta vez jugó en contra de Schumacher. Pero puede que este no haya sido el único elemento en contra del Kaiser, recordemos que uno de los comisarios de la competencia fue Damon Hill, y el británico no es exactamente un fanático del siete veces campeón del mundo.
