Uno nunca puede, o debería olvidar su pasado, eso es algo que el “Siete veces campeón del mundo”, Michael Schumacher, tiene bien en claro. El piloto alemán ha confirmado que pese a haber firmado un contrato que lo liga a la nueva Mercedes GP, su corazón es aún rojo, pues gran parte de su glorioso pasado le pertenece a Ferrari.
Es verdad que el “Kaiser” ya lució el uniforme plateado de la Mercedes y tiene toda la mente puesta en ganar el mundial de pilotos para el equipo de Ross Brawn, sin embargo, nada de eso puede diluir el lazo de gratitud que une al alemán con la escudería roja.
"Una gran parte de mi historia es Ferrari y en lo más profundo de mi corazón soy rojo. Tuvimos una época fantástica y exitosa y mantengo regularmente el contacto con ellos. Sigo siendo un amigo, eso no cambia, pero en el campeonato luchamos contra ellos."
Como todo profesional, Schumacher ha prometido hacer todo lo posible para repetir parte del éxito conseguido con la escudería que ahora le toca defender. La verdad es que el regreso de una leyenda de la categoría de Schumacher no hace más que ponerle salsa a la edición de este año del mundial de Fórmula 1. El objetivo es claro para Brawn y su equipo: Ganar el mundial.
"Tenemos todo para lograrlo, pero una cosa es tener todos los ingredientes y otra, cocinar un buen menú, es decir, lograr buenos resultados. Pero con la experiencia de Ross Brawn, que el año pasado ganó el título, con Mercedes y toda su experiencia, su ‘know how’, sus cualidades y finalmente, conmigo, lo siento, pero sólo puede haber una meta: tenemos el objetivo y la misión de lograr el título."
