Dentro de poco, el contrato que unía a la escuderia Williams y Toyota llegará a su fin y ambos tendrán que encontrar un nuevo rumbo a sus caminos. Para Williams el futuro parece señalar hacia Renault, que sería quien le provea los motores para la temporada 2010.
Sin embargo, el problema del Crashgate podría dejar las conversaciones entre Wiiliams y Renault en stand-by. En fin, la verdad es que nada está dicho aún y el peor enemigo para la escudería es sin lugar a dudas el propio tiempo. No contar con un motor para la próxima temporada a estas alturas podría demorar de sobre manera el desarrollo de los próximos monoplazas y su perfeccionamiento.
La decisión debe tomarse cuanto antes y de eso son conscientes Frank Williams, Patrick Head y Sam Michael, que tienen planeado poner fin a esta situación cuanto antes. Otra opción para Williams son los motores Cosworth, que ya habrían sido utilizados en 2006, pero de esto aún no se ha comentado nada.
