
Por fin se acabó el "culebrón" entre la FIA y la FOTA. Parece ser que tan grande fue la presión de los equipos participantes en la Formula 1, que la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) decidió dar marcha atrás con su criticado proyecto de reducir el presupuesto de las escuderías. La medida buscaba permitir el ingreso de nuevos equipos a la competencia, y tratar de igualar las cosas al limitar la inversión que hacen los más grandes, para que así todos tengan un gasto parejo. Pero la reacción de, justamente, los equipos que gastan cantidades mayores de dinero, no se hizo esperar. Especialmente Ferrari, que amenazó con dejar de competir en la categoría reina del motor.
Sigue existiendo un límite presupuestario para la temporada 2010, sin embargo ahora es de 100 millones de euros; casi el doble de lo propuesto inicialmente por la FIA (44 millones). Y para el 2011 se reajustarían nuevamente los gastos, hasta llegar a unos 45 millones.

La propuesta de revisión de la polémica medida fue encabezada por Mercedes, que planteaba también el uso de coches-cliente, es decir monoplazas desarrollados por los grandes, vendidos a participantes con limitaciones tecnológicas, así como apoyo técnico a estos. Esto último interesaría a Campos Racing o Prodrive, interesados en ingresar a la F1, pero ese aspecto aún no ha sido confirmado.
De otro lado, la FOTA confirmó que todos lo equipos actuales se inscribieron para la temporada 2010. Pero obligatoriamente se ha firmado un nuevo Acuerdo de la Concordia, que retiene a las escuderías por lo menos hasta el 2012. En fin, es un alivio decir que de todas maneras sí habrá Formula 1...por lo menos hasta el próximo año.