
Finalmente se realizó el Gran Premio de Mónaco, con un resultado que francamente no sorprende a nadie. Se podrán usar muchos adjetivos refiriéndose a la última carrera, pero en definitiva "inesperado" no es uno de ellos. Jenson Button dominó de principio a fin, comenzando todo con una más que buena salida. Su compañero de escudería Rubens Barrichello también estuvo fino en la salida, adjudicándose el segundo lugar. Por momentos parecía que esa posición iba a ser para Raikkonen, pero el de Ferrari terminó tercero. Aún así, las cosas para el equipo italiano han mejorado bastante: es su primer podio, y en esta carrera han logrado más puntos que en las cinco anteriores. Por si fuera poco, el otro piloto representante del caballo rampante; Felippe Massa, llegó cuarto. No se podrán quejar.

Además de los de Brawn GP y Ferrari, Mark Webber sacó cara por Red Bull al quedarse con el quinto lugar, seguido del alemán Nico Rosberg; de Williams. El asturiano Fernando Alonso (Renault) ha dado lo mejor de sí para conseguir un séptimo puesto, que a pesar de estar por debajo de lo deseable, le asegura acumular puntos. Su estrategia fue simple: ir rápido y evitando cometer errores, para no ser pasado por los pilotos de atrás.

BMW Sauber, Toyota y McLaren tuvieron una dura tarde, ya que estuvieron relegados a las posiciones menos favorecidas. Lewis Hamilton falló al chocar accidentalmente con el BMW de Nick Heidfeld, lo que lo obligó a hacer una parada en boxes no planificada. Evidentemente esto complicó aún más sus posibilidades.
En la carrera se produjeron seis abandonos, destacando el del alemán Sebastian Vettel, que tras perder varios puestos en las primeras vueltas, acabó perdiendo el control en una curva, estrellando su Red Bull en una barrera de protección.

Lo más novedoso sería entonces, la recuperación de Ferrari, ya que en cuanto a Alonso las cosas siguen iguales: trata por todos los medios de superar las limitaciones de su monoplaza, pero de la “mitad de la tabla” no pasa. Y Hamilton, pues...parece que no es su año. Lo que es innegable es la destreza de Button, acompañada de una gran perfomance de los bólidos Brawn GP, que ya demostraron ser mucho más que un polémico alerón.