Varios pilotos de la máxima categoría mostraron su extrañeza y molestia con las
nuevas reglas de seguridad aprobadas por la
FIA para el
campeonato del 2009, luego de los ensayos con autos adaptados en
Montmeló, Barcelona.
El piloto
Robert Kubica fue enfático al afirmar que: “con alerones traseros más amplios, como estipula el nuevo reglamento, tocarse con otro auto será mucho más fácil". “Acepto apuestas sobre cuántos autos quedarán fuera de carrera después de la primera largada en Australia" – ironizó luego el polaco.
Del mismo modo, Marc Gené, piloto de prueba de
Ferrari, aseguró que: “con las nuevas gomas lisas de retorno, se resbala mucho más”. Aunque rescata que este hecho podría mejorar el espectáculo al facilitarse los sobrepasos.
Pero quizás el motivo de mayor preocupación es la definitiva adopción del
Kers (sistema de recuperación de la energía cinética de pérdida en los frenajes), que afecta la potencia del vehículo incrementando unos 80 caballos de fuerza al rendimiento de los motores.
Debido a que el Kers está compuesto por dispositivos eléctricos, necesita al menos 3 minutos para que la energía logre dispersarse en el aire; caso contrario se es susceptible a recibir una fuerte descarga al solo contacto con la carrocería. Precisamente, en pruebas anteriores un mecánico de
BMW Sauber terminó en el hospital tras recibir el remezón eléctrico.
En los ensayos de Barcelona los mecánicos de los autos con el Kers incorporado, como
McLaren, trabajaron con unos vistosos guantes protectores de plástico que les cubrían hasta el codo.