El coche que iba a ser utilizado en la última película de James Bond, se hundió en un lago en el norte de Italia, mientras era llevado al set de filmación.

Los productores dicen que el conductor del Aston Martin fue llevado a un hospital con heridas leves. El coche estaba siendo entregado a la unidad de filmación en fuertes lluvias el sábado por la mañana cuando salio fuera de la carretera y se hundió en el lago de Garda.
La televisión Italiana mostró escenas del coche mientras era sacado fuera del agua.