El nacimiento de un coche siempre es difícil, y Tesla ya lo sabe. El mayor obstáculo para conseguir que sus clientes tengan un Roadsters-EV en sus garajes, ha sido la transmisión. Inicialmente, la empresa quería disponer de una unidad de dos velocidades, pero la unidad de su primer proveedor, X-Trac, no era lo suficientemente duradera. Tesla entonces contrato a la empresa Magna, para ayudar a construir una nueva. Al final, para obtener los coches como están ahora, se han realizado cambios en el motor para tener una sola velocidad de transmisión.

Magna presentó una demanda en San Mateo argumentando: "yo se lo dije antes", al reclamar por haber sugerido una sola unidad de velocidad en el 2006, para recuperar sus 5,6 millones de dólares. Magna no parece molesto por que era sólo un peldaño en el camino. Lo que la empresa desea, sin embargo, es recibir el pago por la labor que hicieron.