La unión de las empresas australianas Crossover Car Conversions y Mustang Motorsport ha dado fruto a su primer Ford GT y ya han adoptado un circuito para la prueba.
El coche esta pasando por un proceso de aprobación formal para cumplir las reglas de diseño de Australia, será entregado a su dueño en las próximas semanas. Esta actualización cuesta en Australia medio millón de dólares y hasta ahora sólo seis coches se han programado para ser modificados, todos ellos ya han sido pre-vendidos.