Se acuerdan del auto que utilizaban para viajar en el tiempo en la película “Volver al Futuro”, que lanzo a la fama mundial a Michael J. Fox, pues ese fue el proyecto más ambicioso que tuvo el ex vicepresidente de General Motors, John Zachary De Lorean, quien logro conseguir una subvención del gobierno británico de 35.9 millones de libras esterlinas con lo que se cubrirían los gastos ocasionados por la construcción de una nueva fábrica (con su propio circuito de pruebas) situada en Dunmurry, a las afueras de Belfast, así como el importe del diseño y la realización de un coche deportivo con carrocería del tipo "alas de gaviota", que recibiría el nombre de DMC 12.
Era un deportivo biplaza de lujo con un motor tipo V8 a 90º con una capacidad cilíndrica de 2, 849 cc y refrigeración liquida, caja de cambios automática de 5 velocidades y una opcional eléctrica de 3 velocidades.