Funcionarios de Spyker informaron que se encontraban en conversaciones con el banco lituano Snoras Group, con la finalidad de ayudarles a refinanciarse y la posibilidad de venderles un porcentaje de la empresa. Spyker también confirmo que se encontraba en conversaciones con otros potenciales inversionistas, por tal motivo no se había tomado una decisión definitiva.

Spyker tuvo problemas financieros recientemente y fue obligado a dejar de lado algunos nuevos modelos que tenía planeado lanzar para el 2008, incluso tuvo que vender su equipo de F1 para poder financiar sus deudas que iban en aumento.